Nostalgia

Existe la historia de aquella aldea de pescadores donde los dias se sucedían a las noches y las noches a los dias, en un circulo sin fin de las cosas que se repiten. Los mismos rostros que se cruzaban sin sorprender ni espantar; las mismas cosas que eran dichas y repetidas, hasta que no se escuchaban mas; los mismos gestos, terminando todo en la monotonía y en el enfado de un mundo agotado, donde la vida transcurre por la inercia porque su sabor se perdío hace mucho tiempo en los cuerpos cansados de vivir.

Hasta que algo extraño aparecío en el mar. Aparecpío y desaparecío en las olas que subían y bajaban. Era algo inusitado y nunca visto. Hasta las personas que nunca se detenían porque ya lo habían visto todo, se reunieron en la playa junto a los demas, mirando y preguntando: Que será? Aquella cosa extraña fue llegando hasta la orilla, sin apresurarse, hasta que por fin se deposito en la arena, para espanto todo el mundo. Era un hombre muerto. Deconocido. Parecia que habia viajado mucho porque su cuerpo sin vida estaba cubierto por algas y liquenes, testimonios de las soledades y de los misterios por donde habia pasado.

Era necesario enterrarlo. Que otra cosa se podia hacer con un cadaver? Sin quererlo ni proponerselo los hombres y las mujeres de aquella aldea, comenzaron a hacer en torno a aquel cuerpo silencioso e inerte, cosas que ni ellos mismos sospechaban. Las mujeres que lo preparaban para la sepultura notaban su porte entero. Se imaginaron que tendria que bajar la cabeza siempre que pasara por las puertas. Pensaron y dijeron que el desconocido debia haber sido gentil, de palabra suave como la brisa; algunas veces osada, como el quebrar de las olas. Cuando juntaron sus manos sobre su pecho, pensaron y dijeron que debia haber amado como ninguno y que debia haber pronunciado palabras que desde hacia siglos no eran pronunciadas en esa aldea.

Tambien pensaron que debia haber conocido el arte de hacer que las mujeres buscasen flores para adornar sus cabellos.

Los hombres tambien imaginaron y hablaron sobre los lugares por donde aquel cuerpo debia haber pasado, los gestos que habria hecho, la manera en que habria jugado con los ninos, el amor con que habria estrechado las manos de los ancianos.

Asi fue que mientras hacian lo que debian para preparar un cuerpo para su sepultura, el pensamiento , la imaginacion y las palabras volaban por encima del cadaver. En la trama que tejian las conversaciones iba ocurriendo un milagro. De la conversacion sobre el muerto iba naciendo una nueva vida. Todos miaban hacia su pasado, hacia lo que cada uno de ellos habia sido, e imaginaban que podria haber sido diferente, si el ahogado hubiera vivido entre ellos. Con seguridad, el habria cultivado jardines.

Y de repente, el circulo sin fin de las mismas cosas que se repiten dia tras dia, se interrumpio, por causa de un muerto que propuso una nueva danza. Los ojos cansados de ver las mismas cosas, empezaron a ver cosas diferentes.

Y, cuenta la historia, que aquella aldea nunca mas fue la misma, en virtud del silencio de un muerto y de las historias que sobre el se contaban.

(de Gabriel García Márquez; encontrado en Alves, Rubem, La teología como juego, p 101+102)

Anhelo

Anhelo (by michaselah)

Pasión

(Ismael Ludman y Maria Mondino/Musica: “Patetico” de Osvaldo Pugliese)