(Sieger Köder – Esto es mi cuerpo)

“Haced esto en memoria de mí“ les convida Jesus a sus discipulos en la cena de su despedida. Aquella cena formo parte de la festividad judia Pesaj y esta festividad debe acordar al pueblo judio de como fue liberado por Dios de la opresion, la injusticia y la muerte en Egipto. Pero no es solamente conmemorar algo, sino mas bien presenciar el acto liberatorio de Dios.

La obra „Esto es mi cuerpo“ de Sieger Köder tambien busca animar al observador a no solamente conmemorar la ultima cena de Jesus y sus discipulos, sino a presenciar verdaderamente la escena reproducida en el cuadro.

A primera vista sobre todo las distintas expresiones de los discipulos llaman la atencion. Comenzando por la izquiera, primero se puede ver una expresion agradecida y detras una cara afectuosa y alegre. Sigue un discipulo que por su mirada y su mano extendida aparece con una expresion suplicante. Mas atras se puede ver caras cansadas, angustiadas, amargadas y asustadas.

A la derecha esta un discipulo que parece abismarse en su rezar, los demas tienen una expresiones timidas, asombradas y humildes. Se ve distintas caras que representan distintas emociones.

Pero, sin embargo, todos estan unidos en la comunidad de la Eucaristia y tambien en una situacion amenazante: en cualquier momento podrian entrar los soldados romanos y cautivar a todos. En el medio del cuadro esa amenaza ya se dibuja en forma de una cruz sobre la sobremesa luminosa y blanca.

Tambien sobre los tres discipulos en el fondo con sus caras angustiadas, amargadas y asustadas gravita la sombra de la cruz. Pero, a pesar de su posicion central, esa sombra no domina el suceso. A lo mejor no puede dominar porque el observador sabe que donde caen las sombras, alli tambien debe haber luz.

En este caso la fuente de la luz se encuentra detras de la cruz y aunque no ilumina todo el cuarto, lo llena con una calidez agradable. Esa luz calida hace que las sombras caigan detras de los discipulos y asi las sombras casi desaparecen y las caras de los discipulos no quedan en la oscuridad. Solamente Judas, que escapa por la puerta, desaparece en las sombras hasta parecer ser una sombra el mismo.

Pero hasta ahi llega la luz clara y es reflectada por una cosa que Judas lleva abajo de su brazo. No se puede decirlo con certeza, pero quiero creer que se trata de una parte del pan de la Eucaristia.

Mientras el observador a primera vista nota a los discipulos, las sombras y la luz, trata de encontrar a Jesus en vano. Pero el se encuentra en medio de sus discipulos y directamente en frente de los ojos del observador.

A segunda o tercera viste se puede ver las dos manos de Jesus que parte el pan. Lo parte con sus companeros, sus discipulos, a lo mejor con personas con que nadie mas quiere partir el pan. El resto del pan se halla sobre la mesa como si fuese quebrado por la sombra de la cruz. Pero, sin embargo, el pan solapa la sombra y no es oscurecido por ella.

Al observar el pan por un tiempo, se reconoce las letras griegas Jiy que es como una X, y Ro, que es como una P. Esas dos letras forman el crismon, el monograma de Cristo.

En la parte inferior del cuadro tambien esta la copa llena con vino como una parte muy importante de la Eucaristia. Pero tambien hay que mirarlo en detalle, asomarse y mirar en la copa para percibir mas de lo que la primera impresion pueda revelar: en el vino tinto se refleja una cara que sin duda es la cara de Jesus.

Aunque el observador no puede ver directamente y a primera vista a Jesus, su presencia determina el suceso en la mesa. Verdaderamente esta presente por sus manos que parten el pan, por el pan partido que forma el crismon y por la copa de vino, en que se refleja su cara.

Y asi es como entendemos a la Eucaristia. Al igual que el Pesaj es mas que solamente conmemorar algo, sino presenciamos la comunidad con Jesus, que por el pan y el vino, su cuerpo y su sangre, de verdad esta presente. Hoy tambien todxs estan invitadxs a la Eucaristia y no importan las caras o emociones que puedan tener. Tambien estan invitadxs lxs enfermxs, oprimidxs, marginalizadxs, solitarixs y todxs con quienes nadie mas quiere partir el pan.

La Eucaristia significa que aun cuando la sombra de la cruz, la muerte, del miedo, de la opresion e injusticia gravitan sobre nosotrxs, sin embargo, siempre hemos de estar conscientes de la confirmacion y del amor de Dios. Esa confirmacion ilumina nuestra comunidad como una luz calida. Hace que nuestras sombras caigan detras de nosotrxs para que nadie tenga que permanecer solo en la oscuridad de sus errores y culpas.

Esa confirmacion y este amor tambien vale para aquellxs que totalmente se hallan en la oscuridad de sus errores y culpas como Judas, porque hasta ahi tambien llega la luz de Dios.

La Eucaristia significa, percatarse en la comunidad que tanto nuestros errores y nuestra culpa que la represion y la injusticia y la Cruz y la muerte no tienen la ultima palabra en esta vida y no pueden oprimir nuestra comunidad.

La ultima y poderosa palabra tiene Dios porque nos promete la libertad y nos regala su amor como una luz calida. La Eucaristia significa siempre presenciar la comunidad de aquellxs que han sido liberadxs para la vida.

(Meditacion en Jueves Santo 2010)