Trato de estar agradecido. Agradecido por el trabajo duro que realizan lxs campesinxs en algun rincon del mundo para que cada mañana pueda tomar un rico te. Agradecido por la sonrisa con que me atiende la cajera a pesar del calor y de la cantidad de personas que esperan en la cola. Agradecido tambien por el trabajo „sucio“ que hace el hombre que limpia los baños publicos para ganarse la vida.

Trato de estar agradecido pero a veces resulta tan dificil. A lo mejor se debe a la ilusion de ser un individualista totalmente autonomo que no depende de nadie. En fin, estar agradecido por el trabajo, los conocimientos, capacidades e inventos de otras personas, significaria admitir que hasta en las cosas mas simples y normales dependo de los demas. Pero la realidad es que resulta imposible pasar un dia diciendo a lxs campesinxs, la cajera y el hombre que limpia los baños publicos: „No te necesito“ o „No tengo necesidad de ustedes“.

Es imposible, porque soy miembro de una sociedad que en la era de la globalizacion es una sociedad mundial y que se constituye de muchos otros miembros. Para expresarlo en la metafora que usa Pablo en la carta a la comunidad de Corinto: Soy un miembro entre otros miembros y todxs formamos un cuerpo. Entre nosotrxs hay muchisimos muslos y tendones que nos deben mantener juntxs y conectadxs. Estos ligamientos posibilitan el intercambio de informaciones y de bienes, encuentros entre extranjerxs pero lamentablemente tambien estructuras de opresion y explotacion.

Este cuerpo, esta sociedad estan divididos y por eso no es bien pagado y respetado el trabajo que realizan unos miembros y de que aprovechan otros miembros como yo. Mientras tanto se mantiene viva la ilusion tonta de la independencia y autonomia total. Pero no es mi paciencia con que la tierra es cultivada para que pueda crecer la planta del te, no es mi sonrisa con que la gente es atendida en el supermercado y no son mis manos que limpian los baños publicos.

Justamente por eso creo que hoy pueda servirnos lo que Pablo escribio para contrarrestar la separacion en la comunidad de Corinto:

„De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con el, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con el se gozan.“

(1 Cor 12, 26)

Recibir honra tambien puede significar recibir las gracias por algo. Pero eso precisa de una persona que diga gracias y eso puede pasar de muchas maneras: No querer que una persona tenga que vivir en pobreza y sufrir hambre para que yo pueda vivir bien. Luchar para que una persona reciba un sueldo justo por el trabajo que realiza. Decir gracias puede ser demostrar respeto a una persona ytratarlo como otro yo, como otro miembro de la misma sociedad, como otro miembro del mismo cuerpo.

Porque gracias a Dios no estamos condenadxs a vivir como seres solitarios. En cambio Dios nos creo como miembros de un cuerpo y estamos conectadxs con muslos y tendones para poder entrar en contacto y comunicarnos el uno con el otro. Pero lo mas importante es que Dios nos dio su Espiritu de la solidaridad y asimismo la posibilidad de pedir ayuda y decir gracias.

Trato de estar agradecido y lxs invito a ustedes a intentarlo tambien.

(Reflexion sobre 1Cor 12 en un seminario 2010)